jueves, 15 de diciembre de 2011

todos necesitamos curarnos

La agonía, el placer, el dolor. Todo se mezcla. Sin interrupción: dolor, placer, agonía otra vez. El caos todo lo cura. ¿Qué dices? ¿Qué el caos no es necesario? ¡Cuánto te queda entonces por crecer! ¿Y tú crees que entiendes el autor de esos libros que tienes en la cabecera de tu cama? Si no mueres y resucitas vas por la vida con los ojos cerrados y las manos esposadas – le dijo la bruja malvada - : ha pasado la muerte por tu lado y te has asustado tanto que lo has convertido todo en un asunto racional.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

La vejez

La vejez no envilece, estupidiza, si es que ese verbo es posible. El sabio de pelo blanco emprende su camino espiritual mucho antes... así cuando llega a la vejez está preparado para afrontarla y hacer frente al adormecimiento del criterio que experimenta un cuerpo que ha vivido demasiado. Si la mente vieja no se deja llevar por la meditación y la contemplación la actividad de un yo cansado nos pierde.
Ahora me doy cuenta que llevo mucho tiempo si estar en contacto con personas de otras edades. Nos agobia la desigualdad de edad. No es algo que busquemos naturalmente; y si sucede, lo toleramos sólo con esfuerzos conscientes ¿es el humano un ser que ha envilecido con el progreso? O ¿ya las tribus de neanderthales abandonaban a su suerte sus viejos cuando éstos no podía seguirles el paso? Está claro que el hombre de Neanderthal tenía mucho más claro que nosotros lo que era la vileza, sea lo que esta sea.

domingo, 18 de septiembre de 2011

¿los sabios tienen familia?

¿Qué tendrá la familia que es capaz de generarnos los sentimientos más contradictorios y conflictivos?
Escribo esta pregunta con la mano del pulgar quemado; después de haber llorado lutos lejanos que no he logrado superar, me lo pregunto después de ver a mi padre caminar inconscientemente hacia una muerte dolorosa en la que le deseo la mejor de las suerte. Más no puedo hacer. Es este tipo de impotencias las que nos provoca la familia; siempre queremos excedernos en nuestras atribuciones, como si compartir la misma sangre nos diera el derecho. ¿Los sabios tienen familia?

domingo, 11 de septiembre de 2011

verdades III

"Quien mira hacia afuera, sueña; quien mira hacia adentro, despierta."
C.G. Jung

verdades II

"Se cree demasiado fácilmente que todo lo que es frágil, es débil"
Esther Seligson

verdades

"Lo más sutil es inapresable, y la vida está tejida de esas sutilezas..."
Esther Seligson

Ciudad de México

No podré volver a decir que se acerca la temporada de lluvias con la misma naturalidad que lo decía en la Ciudad de México. No habrá otra ciudad en la que ver llover tenga el mismo significado, la misma importancia; el mismo reloj. El monstruo de concreto no extraña a nadie, no así yo a ella que ha sabido calarse en mi con profundidad.

domingo, 10 de julio de 2011

madrugada

Hoy sí te extraño. Hoy hubiera sido ese día en que podía volver a mirarte a los ojos y quererte. Ese día que llegaba cada tanto, cada vez más tardío y en que todo volvía a empezar: ir al super contigo, abrazarnos al dormir, desayunar juntos. Y después de una corta temporada, hubiera llegado ese otro día en que todo acabada otra vez mal; como solía ocurrir cada tanto, cada vez más a menudo.

viernes, 17 de junio de 2011

Mi oreja

No quiero olvidar jamás esa isla donde en una hora pasé semanas. Los granos de arena pegados a mi piel, las lágrimas estancadas en mis orejas, ese dolor que sale sin resistencia en sordos gritos. Estuve tanto tiempo sin oír y sin hablar, que ahora lo más preciado que tengo es esa oreja pegada al pecho para escuchar mi soledad.

Espejos

Todos los días al despertar la Alicia del espejo me está mirando.
Me pregunta: -¿Quién eres tú?
Y es que yo soy la intrusa en esta habitación gris ochenta-y-cinco que ella preside. ¿Qué le contesto yo?
- Ahora sé que nunca lo he sabido.

lunes, 13 de junio de 2011

Me duelen los huesos

Por las noches me cambio de cama varias veces, pero todas me resultan demasiado duras o demasiados blandas; como en el cuento, sólo que cuando despierto no hay ositos de caras tiernas viéndome dormir, sino una imagen nublada que desaparece poco a poco en la que me da tiempo a reconocerte. Y siento la tragedia en forma de punzadas en el pecho que me dejan tumbada en la cama dos horas más después de la alarma del despertador. Finalmente despierto obligada por la obligación de estar en el mundo, arrastrando esa sensación de dolor incrustado en la piel, imposible de compartir, imposible echarlo de mi.

domingo, 12 de junio de 2011

Con cola o sin cola

Con cola o sin cola, hay gente que hace del amor un baile de conveniencias, un ensayo de debilidades. Juegan a ser ilusionistas con la vida de los demás, sin piedad y también sin rencor, sólo por no saber ser, pero querer estar a toda costa.

lunes, 6 de junio de 2011

Paisaje

Una ventana abierta que da a otra ventana cerrada.
Ese es mi paisaje de estos días.

domingo, 17 de abril de 2011

Nostalgia

Pequeña Ulises del auto-destierro que sólo lloras con los ojos hacia atrás.
Por más hermoso jardín que encuentras en este paraíso artificial,
nunca podrás borrar el verdadero hogar.

viernes, 7 de enero de 2011

Entierro

¿Por qué todos mis hombres llegan tarde incluso a nuestro entierro? Traen flores, pero siempre llegan tarde.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Próxima Exposición


Perdón por el abandono, he estado en reposo, pero ya estoy de vuelta.

Ojalá puedan acudir a esta exposición.

martes, 8 de junio de 2010

Amor de secretaria

El amor de oficina ha de ser el más verdadero que existe. Es el que en realidad se construye día a día, hora tras hora y también es el que prueba que el interior puede llegar a ser importante para amar a otra persona: la mayoría de secretarias no se distinguen de las propias mujeres de los funcionarios y en un metro en hora pico una no sería capaz de distinguir entre un funcionario y el resto de mexicanos. Y sin embargo el jefe prefiere a la secretaria y la secretaria al jefe. Será porque el roce hace el cariño y a lo mejor del cariño nace el sexo… será porque las relaciones de poder siempre han estimulado el ego del ser humano. Cada vez que veo un coche estacionado en una calle oscura con una pareja adulta que se está manoseando, no puedo evitar pensar en la oficina y sus entresijos emocionales, y que aunque queramos ser profesionales, hay una parte en nosotros que siempre nos recordará lo que hemos venido a hacer aquí.

martes, 11 de mayo de 2010

Mujeres de pie torcido

Mujeres de pie torcido. Las hay a miles por las calles de esta ciudad. De pies torcidos por el desencanto o la lesión congénita, por lo que queremos llamar amor o por el tropiezo con la vida y la carga de la familia. Pies torcidos que arrastran a otros pies más pequeños, más ligeros o más pesados o lentos. Las mujeres de pies torcidos casi siempre ranquean rápido, deben llegar a algún lugar antes de que el pie se tuerza más, antes de que sea tarde para ellas. Siempre en lucha, las mujeres de pie torcido están adoloridas pero no se quejan, solo siguen el camino, solo tratan de caminar, como si con ello pudieran dejar atrás la torcedura. Otras, ya más viejas, se sientan en las escaleras del metro y exhiben su pie torcido a quien pase, es su trofeo en esta vida, el sacrificio y el tormento, les dejó su pie torcido, nadie tendrá el valor de decir que ellas no le chingaron.

jueves, 25 de marzo de 2010

Cuando piso poco la calle, observo a las personas. Cuando salgo mucho, observo la realidad.

jueves, 18 de marzo de 2010

Premios tiene la vida

Durante el desayuno el aguacate se me cayó tres veces: carajo, carajo, mierda! Dicen que cuando las cosas se te caen es que alguien está pensando en ti ¿También funcionará cuando la que piensa es una misma? Yo estaba pensando en mis premios. Ayer recibí mi último premio, no me lo esperaba y cuando me lo dieron dudé de la razón por la que me lo estaban entregando. Resulta que describí en imágenes y fichas la muerte de mi abuela, el proceso que ha quedado grabado en mi cabeza como pequeñas secuencias de trágica poesía. Ahí entre el jurado que me lo entregaba estaba Vicente, y yo le decía “Qué gusto me da verte, Vicente! Por cierto, quisiera pedirte una carta de recomendación para Sundance…” Entonces él me cortaba y me decía “Luego, luego, ahora que platiquemos” cosa que yo entendía muy bien pues me estaba entregando un premio y no era plan alargar así la ceremonia. Y más o menos hasta ahí es lo que recuerdo del sueño. Un premio. Después de tanto tiempo un trofeo, desde los concursos de dibujo de mi pueblo que ganaba en mi infancia no había recibido un trofeo. Si hubiera sabido que todo iba a ser así la amargura de una vida de finalista me hubiera quitado la ilusión de recoger esos premios. A veces es bueno desconocer.